Bajo un cielo
salpicado
con árboles
de flores diminutas
hay un cíclope amor
haciendo guiños
a espaldas
del guardián
que lo prohíbe.
Una ráfaga de sol
viene a mi encuentro
por olvidadas
veredas de ternura.
Diciembre me habla
con su lengua
fogosa e insolente,
y me obliga a la alegría,
me somete otra vez
a la esperanza.
Mari Lamas
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